La temperatura del museo es fría. Más como resultado de la estructura y sus materiales[1] que de un sistema de control de humedad. El edificio de casi un siglo, con un solo gran ambiente y techos elevados con acabados mudéjares de caoba y de bronce, fue concebido como un salón de baile dedicado al dictador Jorge Ubico. Una fila de ventanales de medio punto en la parte más elevada de los muros, seguidos, hacia abajo, por óculos ovalados con vidrio teñido de amarillo, rodean la sala dejando entrar la luz exterior indirectamente. Una serie de columnas de cemento, cilíndricas, de base cuadrada y remate fitomórfico conectan una serie de arcos que conforman corredores laterales, de los cuales varios han sido cubiertos con tabla yeso para crear oficinas y bodegas. Una lámpara de hierro forjado con una centena de focos cuelga del centro. El piso combina figuras geométricas, hecho en molde con cemento líquido, con pigmentos verde viridiana, negro y ocre rojo.
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