Hablar desde la posición de mujer implica, en principio, ser feminista. El que las mujeres tengamos una voz propia es un acto de rebeldía y de liberación que nos coloca en un lugar donde sólo desde hace poco tiempo –y aún hoy sólo algunas– podemos estar. Por eso es importante que lo hagamos. Pero no se trata solamente de eso. La búsqueda de la mujer por más espacio en la sociedad y autonomía ha dado lugar a malos entendidos así como también a tendencias que parten de las diferentes acepciones de feminismo disponibles en los medios y la cultura pop. Diversas esferas de la sociedad, tanto aquí como en otros países, se han apropiado del término y en muchos casos han convertido su definición en una caricatura fácil de cuestionar o atacar. Esto es así pues el feminismo está en contra de un sistema opresor al que de una u otra manera le interesa mantenerse.


















