XII

Cuando todo se queda en silencio

Me gusta quedarme inmóvil

Sintiendo mi corazón palpitar

Y escuchando mi respiración.

De vez en cuando logro oír el aire de afuera

O los autos que pasan.

Todo parece tan simple entonces,

Tan sencillo y suave,

Casi sublime.

Me convierto en nadie, o en nada,

Y me doy cuenta de mi existencia

Mi yo aquí, ahora.

Mi soledad es lo único que tengo

Y con ella esta deliciosa intimidad.

Nada ni nadie parece capaz de entrar en ella

O faltarle el respeto.

Empiezo a quedarme dormida poco a poco,

A sumergirme en esta especie de dimensión

En que el silencio se queda más callado

Y las imágenes se tornan casi transparentes…

En ese momento los recuerdos no son más

Que historias imaginarias,

Y el dolor parece ser solamente un arrullo,

Lento, impalpable.


2003

Imagen: Michael Corridore

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